En este blog se presenta el análisis del discurso de algunos pintores y sus obras más importantes, resaltando el impacto que estas tuvieron en el mundo del arte ya que marcaron una tendencia o contribuyeron ideológicamente a reforzar algunas creencias que se tenían en el tiempo y el contexto en el que se desarrollaron, gracias a que evidenciaron el estado cognoscitivo de cada pintor y la intención que cada uno tenía.

Esto, con el objetivo de entender la multiplicidad del concepto Discurso, que puede ser estudiado no solamente desde la perspectiva de lo textual, y en este caso específico, los elementos simbólicos que allí se plasman sino también de lo perceptible en una conversación, en un acto de interacción real. El discurso se entiende entonces como un producto social y cultural, concepto al que se le da primacía en este blog, resaltando la importancia y la influencia que tiene el contexto en la constitución de un discurso, cualquiera que sea su objetivo.

Por ello, este análisis va dirigido no solamente a quienes aprecian la pintura y la conciben como un elemento portador de significado sino también a todos aquellos interesados en lograr entender el discurso desde un perspectiva más amplia y ligada a todos los procesos de la vida social, aquellos que quieren comprender cómo se interpreta un discurso y cuál es su trascendencia.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Reseña Nº 3: La reproducción social de las ideologías

Dijk, T. (1998). Reproducción. En: Ideologías: una aproximación multidisciplinaria. Barcelona: Gedisa editorial.

Teun van Dijk, en el capítulo 23 denominado reproducción de su libro ideologías: una aproximación multidisciplinaria, plantea la importancia y la influencia que tiene el discurso ideológico en los diferentes contextos, ya que no solamente exhibe un conocimiento a través de determinadas prácticas sociales, sino que además establece y normaliza ciertos criterios de evaluación que buscan persuadir y manipular a la población para que adapte un conjunto de creencias e intereses. Para dar cuenta de esto, el autor divide el capítulo en dos secciones, con las que, en primer lugar, aclara el concepto central del capitulo que es “la reproducción” y en segundo lugar, establece una relación entre este y el discurso, planteándolos en términos del contexto y de las estructuras propias de estos elementos.
Teun Adrianus van Dijk, es un lingüista neerlandés famoso por ser uno de los fundadores del Análisis crítico del discurso. Sus investigaciones, centradas en el discurso, desarrollan aspectos como la teoría literaria, la pragmática del discurso, la psicología del procesamiento del discurso, las noticias, el discurso racista, la ideología, el conocimiento y el contexto, entre otros; dándole importancia a cada uno de estos aspectos para el entendimiento del discurso en toda su magnitud y complejidad.
El capítulo inicia con la definición, por parte del autor, del significado de la palabra reproducción desde el punto de vista de las ideologías, vistas estas como un conjunto de creencias o ideas que caracterizan el pensamiento de un grupo acerca de cualquier tema; entendiéndola como un proceso continuo de construcción y producción de prácticas sociales, es decir un hacer constante, la creación de actitudes y formas de manifestación nuevas y propias de un grupo con una creencia particular.
Estas prácticas sociales son analizables desde dos ámbitos; el primero incluye un macronivel, que puede ser tanto la ideología que será reproducida como el grupo encargado de hacerlo; y un micronivel que comprende el uso particular o practica real de estas creencias y, en el caso del grupo, los miembros y especialmente aquellos nuevos usuarios que son los que las adquieren a través del aprendizaje, la socialización o la adopción, y la aprenden a usar en situaciones reales de manera constante, lo que hace que cada una de estas perspectivas que se defienden se mantengan y se transformen siempre dentro de contextos culturales específicos. El segundo ámbito estudia la naturaleza local y contextual del discurso ideológico como elemento fundamental para entender las formas de manifestación de los sujetos en cuestión dependiendo de la creencia que defiendan y de la situación en la que se encuentran, recordando que una sobre generalización puede llevar a malentender el porqué de las prácticas y el impacto que pueden tener en cada sujeto y en su contexto.
Habiendo aclarado este término, el autor empieza a desarrollar este tema desde su relación directa con el discurso. Es así como empieza aclarando que el discurso propiamente ideológico, no solo cumple el papel de exhibir los conocimientos que tiene quien produce el discurso o los que posee el grupo en general, sino que además da cuenta de la pertenencia y lealtad de alguien hacia el grupo, la normalización de los criterios de evaluación que ellos pueden lograr, la evaluación de las prácticas sociales que se deben realizar continuamente y finalmente, la persuasión y manipulación que logran a través de sus conductas, es decir de su discurso.
Es así como el discurso ideológico se reproduce y se hace evidente en las situaciones sociales en general y en los contextos específicos del discurso, lo que sugiere que al final estas ideologías no sean propiamente grupales sino que tiendan a ser individuales, ya que cada uno tiene una percepción particular de esas creencias de acuerdo a su experiencia pero además cada uno pertenece a varios grupos ideológicos al mismo tiempo.
Esto implica que determinar si hay una ideología general o no sea complicado. Sin embargo, siempre existirán ciertos elementos únicos, como la lengua o cierto tipo de comportamientos y expresiones, que harán que los demás grupos se den cuenta de las categorías ideológicas subyacentes a cada miembro de una comunidad. Esto pone en evidencia que “las condiciones de reproducción son tan complejas como las estructuras del contexto y del discurso, y las estrategias de interpretación y representación social combinadas” (1991), lo que hace que factores como la credibilidad de ciertos tipos de discursos dependan de manera trascendental de elementos como el prestigio de los actores o participantes principales de la ideología.
Es por ello que dentro del análisis del discurso de una ideología, no solamente se debe realizar un análisis contextual o situacional de estas prácticas sociales, ya que la información obtenida sería insuficiente; se debe realizar un estudio estructural del discurso, lo sintáctico, lo gráfico, lo retórico pero sobretodo lo semántico, porque como aclara van Dijk “además de las condiciones contextuales de credibilidad, también la naturaleza de las estructuras semánticas (y otras) pueden tener (para distintos participantes) diferentes influencias en la construcción y aceptación de modelos, y en la subsiguiente generalización a representaciones sociales que son parte de la reproducción ideológica” (1998).
Con este texto, van Dijk aclara lo referente al estudio de la reproducción de discurso, específicamente el discurso ideológico, analizándolo en primer lugar, desde una perspectiva social como elemento intrínseco que determina las características particulares de ciertos grupos, como sus comportamientos o actitudes, pero que además hace parte de cualquier miembro de una comunidad; y, en segundo lugar, teniendo en cuenta la incidencia que tiene en los grupos sociales gracias a una serie de elementos estructurales que componen el discurso.
Es claro que como afirma este lingüista el papel de los discursos ideológicos en las distintas sociedades es significativo; puesto que incide, de manera intencional o no, en nuestras estructuras cognoscitivas, las cuales determinan nuestros comportamientos o conductas y nos permiten escoger a que grupos sociales queremos o no pertenecer. Estas conductas, que se ponen en práctica cotidianamente, son las que permiten comprender y asimilar la realidad de distintas maneras.
Así, la manera en la que entendemos una pintura que tiene como base una teoría ideológica religiosa no será la misma a como concebimos una fotografía de un paisaje, ya que los conocimientos previos que tenemos de cada una, las creencias o intereses definirán la importancia que una u otra tendrá para nosotros. Además, si por ejemplo la pintura corresponde a una concepción religiosa diferente a la que pertenecemos y con la que no simpatizamos esto representara un discurso que no cautivará la atención de su receptor.


Pero, este discurso ideológico deberá analizarse no solo desde la perspectiva del receptor, sino por supuesto desde la perspectiva del emisor quien, pondrá en evidencia todas sus creencias y concepciones de la realidad, en la pintura en el caso del pintor, en el libro en el caso del escritor o en la melodía en el caso del músico; con el objetivo de persuadir a alguien o simplemente de comunicarse con los demás.

4 comentarios:

  1. Efectivamente en este texto existe una coherencia entre el título, el contenido y el encabezado del presente blog, dado que, en un principio al leer éstos (título y encabezado) se hacen diferentes conjeturas sobre qué puede tratar el texto, siendo respondidas a lo largo del contenido, dando cuenta del porqué se eligió "La reproducción social de las ideologías" cómo título, más aún, la obra refleja uno de los aspectos mencionados en el encabezado;todo el contenido también permite crear conjeturas en cuanto el lenguaje crítico que usan frente al tema, logrando que el lector haga interpretaciones frente a la postura de las autoras.

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  2. Teniendo en cuenta los apartados del texto de Umberto Eco "interpretación y conjetura" y "la falsación de las tergiversaciones".Es necesario decir que el encabezado del blog, la reseña y su contenido están relacionados, ya que en el contenido se deja en claro como todos los textos a pesar de tener un objetivo puntual, también poseen infinitas interpretaciones, de acuerdo a su lector. También es importante mencionar el interesante proceso que se genera al hacer uso del lenguaje, para así llegar a conocer el estado cognoscitivo del receptor y más aún del emisor.

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