Resaña Nº1: El
Jardín de las Delicias
El Jardín de las Delicias
forma parte de las numerosas y conocidas obras del pintor Holandés El Bosco y
es, tal vez, una de sus obras más importantes gracias a que da cuenta de manera
precisa la perspectiva que tenía de la vida este pintor y su crecimiento como
artista debido a todo su recorrido artístico. Es así como Walter Bosing en su
libro El Bosco: entre el cielo y el
infierno dedica el capítulo denominado El
triunfo del pecado al análisis de esta obra artística, desde la visión de
la simbología de los elementos que allí se exponen tanto en la relación con el
pintor como en la relación con el contexto de este. Este capítulo inicia con la
descripción de otra de las obras de este autor que se denomina El carro de heno, para más adelante, aproximadamente
en la mitad del capítulo, iniciar el análisis de El Jardín de las Delicias presentando las imágenes de la pintura y
refiriéndose a ellas y a sus partes específicas durante toda la explicación.
Así
como de la vida de El Bosco no se tiene mucho conocimiento, del autor del libro
que hace este análisis tampoco hay información. Lo que sí es conocido y se
tiene claro es la editorial a la que este pertenece, la editorial alemana
Taschen, reconocida dentro del mundo editorial por sus libros de excelente
calidad y por sus bajos precios. Esta editorial es fundada en 1980 por Benedikt Taschen en Colonia, Alemania y desarrolla
como temas principales de sus libros no solamente el arte, sino también la
arquitectura, el cine el diseño, la fotografía, entre otros.
Según
Bosing, El jardín de las delicias es
un tríptico pintado al óleo sobre tabla de 220 x 389 cm, compuesto de una tabla
central de 220 x 195 cm y dos laterales de 220 x 97 cada una (pintadas en sus
dos lados) que se pueden cerrar sobre aquella. Como la mayoría de las obras de
El Bosco, carece de datación. Algunos estudiosos y otros artistas la sitúan en
torno al año 1503, otras fuentes hablan de hacia 1510, o quizás en la actividad
final del pintor (1514-1515). Los análisis dendrocronológicos del roble de las
tablas lo datan entre 1460 y 1466, el catálogo de la exposición sobre el
artista celebrada en Róterdam en el año 2001 señala la fecha entre 1480 y 1490
mientras que la guía de visita editada por el Museo del Prado (lugar donde se
encuentra actualmente el tríptico) señala las fechas 1500-1505.
“Lo
que nos señala El Bosco (con la pintura), es un paraíso falso, cuya belleza
transitoria conduce a los seres humanos hacia la ruina y la perdición” (Boring,
2000. Pág., 56). El tríptico es una obra llena de símbolos que se pueden apreciar
tanto en la parte externa como interna del cuadro. Allí se hace alusión al
tercer día de la creación del mundo donde se muestra a la Tierra llena de
animales y plantas, sin humanos; encerrada en una esfera de cristal que
simboliza la fragilidad del mundo la cual se rompe cuando el tríptico se abre y
muestra un sinfín de pecados con su preludio y sus consecuencias.

El
panel izquierdo muestra el paraíso cuyas figuras centrales son Adán, Eva y Dios
mismo. Al lado izquierdo de ellos se ve el Árbol de la Vida y a lo lejos se ve
el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal con la serpiente enroscada en él.
Junto a este árbol hay una piedra antropomorfa que simboliza el rostro oculto
de Satanás que anuncia la futura aparición del pecado junto con todas las demás
formas y seres extraños o demoníacos que rodean a los personajes principales.
Efectivamente,
en el panel central, se evidencia una gran cantidad de pecados derivados
especialmente de la lujuria. Comparándolo con el panel izquierdo, el paraíso
tiene una gran similitud con el paraíso de Adán y Eva lo que representa a la
Tierra llena de pecado. Uno de los elementos simbólicos que apoya esta
interpretación, hace referencia a la reiterada aparición de frutos como fresas
o manzanas dentro del paisaje, lo cual simboliza tanto los placeres carnales
como los frutos por los cuales se cometió el pecado original y el hombre fue
desterrado del paraíso.
Pero,
en este panel, Dios está ausente lo que podría simbolizar su arrepentimiento, como
lo dice en Génesis 6:5-7: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha
en la Tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era
de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en
la Tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la
Tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el
reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.”
Finalmente,
en el panel de la derecha, está dibujado el Infierno con múltiples
representaciones de torturas y condenas, consecuencia de los pecados cometidos
deliberadamente en la Tierra. A través de distintos personajes, bestias y
extrañas torturas se evidencia el castigo a pecados como la avaricia, la
pereza, la gula, la lujuria y la soberbia junto con la gravedad de estos
pecados. Aún se desconoce por qué El Bosco considera la música como un pecado o
por qué pinto instrumentos musicales en su representación del Infierno. La
distinción del color, que pasó de los vivos tonos azules y verdes a lúgubres
rojizos y colores tierra, hace alusión al tormento del Infierno y que el
paraíso se acabó: todos pagan por lo que hicieron.

En
cuanto al estilo de la obra, se evidencia que el Bosco era un maestro en el
dibujo, en el manejo del color claroscuro, el tratamiento de la luz y la
perspectiva, los paisajes que son reales e irreales al mismo tiempo. La
composición del tríptico es caótica debido a la gran cantidad de escenas y
personajes que parecen estar ubicados sin orden específico pero que al ser
detallados se puede notar que sí están ordenados. Se puede apreciar que ubica
la línea del horizonte muy arriba en la tabla para lograr un efecto de
profundidad y así poder dibujar planos muy diferentes el uno del otro pero que
se funden entre sí. El paraíso y la tierra están unidos por la misma claridad e
incluso por el mismo horizonte, pero en el Infierno la claridad no existe y el
horizonte parece haber desaparecido dando un ambiente nocturno y desesperanzador.
Este
autor logra hacer un análisis muy detallado y acertado de esta famosa e
interesante obra de El Bosco señalando tanto los simbolismos presentes en esta
pintura como las características propias del autor que llevan a concluir estos
significados y plasman la calidad y la especialidad de los trabajos de El Bosco
y de sus concepciones sobre el mundo.
Es
posible concluir entonces que, como plantea Bosing, el tema central de El Jardín de las Delicias es una advertencia
de lo que le sucederá a la humanidad al tener una mente y actitud pecaminosas;
es la representación del acto sexual, “una manifestación de la caída del hombre
de su estado angélico, en el mejor de los casos como un mal necesario, en el
peor como un pecado mortal” (Boring, 2000. Pág. 51). A pesar de la gran
diferencia social y psicológica de aquella época con la actual, los pecados que
retrata El Bosco no son diferentes de los que se evidencian hoy en día. Sin
embargo, la forma en que la sociedad los justa y califica se ha ido
transformando, siendo este tipo de conductas en la actualidad menos reprochables
e incluso más cotidianas independientemente de la religión o ideología. Incluso
los que dicen no pertenecer a ninguna religión, en su interior lo saben y
sienten miedo. Se podría decir que en aquella época e incluso actualmente, se
vive en el panel central, en el jardín de las delicias, es decir, en la lujuria
donde la ausencia de Dios es cada día más notable.
Bibliografía
Bosing, W. (2000). El bosco: entre el cielo y el infierno. Germany: Benedikt Taschen Verlag Gmbh Hohenzollernring.
La reseña presenta un título acorde con el texto, pero más que mencionar el nombre de la obra reseñada se pudo incluir la postura frente a este en él; se presenta una introducción clara con el objetivo, nombre del título y autor reseñado y su contenido, también en el desarrollo se evidencian las ideas centrales, siendo éstas apoyadas por ideas secundarias durante todo el texto; ostenta una conclusión clara mostrando la postura de las autoras, siendo argumentada de manera adecuada y por último tiene validez y coherencia, en el sentido que desarrollan de las ideas con total claridad.
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